martes, 4 de mayo de 2021

¿Cómo marcha el mecanismo Covax en América Latina?

Con el propósito de acelerar el desarrollo, producción, y acceso equitativo de las pruebas diagnósticas de covid-19, tratamientos, y vacunas, se constituyó el Acelerador de Acceso a los Mecanismos de Covid-19 (ACT por sus siglas en inglés). COVAX es el mecanismo, dentro de ACT, diseñado para acelerar el desarrollo y producción de vacunas contra covid-19. Este mecanismo está coordinado por la coalición para desarrollar innovaciones para mejorar la preparación ante epidemias (CEPI), la Alianza por Vacunas (GAVI), la Organización Mundial de la Salud (OMS), y UNICEF. En la región de las Américas, la Organización Panamericana de la Salud es la agencia encargada de los trámites para la obtención de las vacunas.

Los objetivos de COVAX son: (1) facilitar a cada país las vacunas requeridas para el 20% de la población, (2) diversificar las vacunas disponibles, y (2) entregar las vacunas con la mayor rapidez posible en el año 2021. Para el seguimiento de la entrega de las vacunas en los países, se puede consultar el observatorio diseñado a tal efecto por UNICEF.

De acuerdo con la revisión de esta información, se pueden destacar algunas características de la marcha del mecanismo COVAX en América Latina. El primer grupo de países está constituido por los que no requieren las vacunas provenientes por COVAX para alcanzar la cobertura requerida. Solo dos países se encuentran en este grupo: Chile, y Perú. En Chile la disponibilidad de vacunas por convenios diferentes a COVAX supera 2,5 veces la población meta. En el caso de Perú es 1,1 veces más. Sin embargo, a Chile se le han asignado poco más de 800 mil dosis de vacunas por COVAX, aunque no ha recibido todavía ninguna de estas dosis. Para Perú se han asignado poco más de 2 millones de dosis por COVAX, de las cuales se han recibido casi 400 mil (equivalente al 12%). En estos dos países, las dosis recibidas por el mecanismo COVAX tendrán un rol complementario debido a que la mayor cantidad proviene de los convenios directos de compra.

El segundo grupo está compuesto por los países que no tienen dosis de vacunas asignadas a través del mecanismo COVAX: Cuba y Venezuela. En Cuba no existe información sobre acuerdos de compra de vacunas contra covid-19. Venezuela, según el observatorio de la Universidad de Duke, ha realizado convenios de compra por 18% de las vacunas requeridas, de manera que con el 20% adicional por COVAX, se alcanzaría el 38% de cobertura meta.

En el tercer grupo se encuentran los países de la región para los cuales el aporte por el mecanismo COVAX tiene mayor proporción sobre el total de dosis requeridas (mayor a 30% del total de dosis). Estos países son: Guatemala, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, El Salvador, y Honduras. En los casos de Guatemala y Nicaragua no se han registrado convenios de compra de vacunas, es decir, que solo contarían formalmente con lo proveniente por COVAX. Guatemala ha recibido a la fecha el 7,5% de lo asignado por COVAX, y Nicaragua 31,2%. En los otros cuatro países de este grupo, Honduras es el que tiene la mayor proporción de vacunas asignadas por COVAX con respecto al total de vacunas que requiere. Sin embargo, es también el que menos vacunas ha recibido por COVAX (solo 7,53%). El Salvador es el país de este grupo que ha recibido mayor proporción de las vacunas asignadas por COVAX (43%).

El cuarto grupo de países está conformado por los que tienen una asignación de vacunas por el mecanismo COVAX menor al 30% de las vacunas requeridas. En este grupo se encuentran: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, México, Panamá, Paraguay, y Uruguay. En este grupo los países que han recibido a la fecha la mayor proporción de vacunas por el mecanismo COVAX son Argentina y Paraguay (casi 56%). El país que ha recibido menor proporción es Brasil (10,2%).

A pesar de que el promedio del porcentaje de vacunas contra covid-19 que se ha recibido en los países de América Latina por COVAX es cercano a 25%, es bastante claro que en algunos países este aporte es mucho más necesario. De allí que los retrasos en la entrega, más las dificultades para garantizar la disponibilidad total de vacunas (esto es, el 80% que no será cubierto por COVAX), ponen en evidencia que de mantenerse estas circunstancias, alcanzar la cobertura de vacunas anticovid-19 será muy difícil. Acelerar la entrega de vacunas por COVAX, junto con la implementación de mejoras en la gestión que permitan aumentar el ritmo de vacunación diaria, son acciones fundamentales para evitar que la pandemia siga aumentando en casos y defunciones, con sus tremendas consecuencias para el bienestar de los latinoamericanos.

Politemas, Tal Cual, 28 de abril de 2021

sábado, 24 de abril de 2021

La peor combinación de políticas para controlar la pandemia

Los datos más recientes (al 17 de abril) indican que en trece países de América Latina, una persona con covid-19 está ocasionando más de una persona adicional infectada. Este es el denominado índice de reproducción R. De acuerdo con este valor, los casos de covid-19 siguen aumentando. Expresión de esta situación es el hecho de que en nueve países de la región se están registrando más de 100 casos diarios de covid-19 por millón de habitantes. No es de extrañar entonces que en América Latina se registre diariamente el 40% de las muertes totales por covid-19, y que en doce países (sobre un total de 20), la tasa de mortalidad sea superior a la tasa mundial.

Estos resultados evidencian que la pandemia está muy lejos de controlarse en la región. Las últimas mediciones disponibles del Índice de Rigurosidad de Políticas (IRP), elaborado por la Universidad de Oxford, indican que solo cinco países de la región tienen un valor superior a 80 (sobre un máximo de 100), lo cual evidencia que la persistencia de los casos puede ser un reflejo de la disminución de la rigurosidad en las medidas de control.

Es posible que el inicio de las vacunaciones en la región, en algunos países a finales del año pasado, haya generado la expectativa de que era posible acelerar el control de la pandemia. Sin embargo, el análisis de la experiencia de algunos de los países más exitosos en las vacunaciones (por ejemplo, Israel y Reino Unido) indican que se requieren varias condiciones para lograr el impacto de las vacunaciones lo más rápido posible.

La primera condición es que exista disponibilidad de vacunas contra covid-19. En Israel y Reino Unidos se tomaron las medidas para establecer anticipadamente los acuerdos de compra de las vacunas para toda la población que las requiere. A la fecha, solamente cuatro países de América Latina, según el Observatorio de Vacunas de la Universidad de Duke, tienen suscritos acuerdos para garantizar la totalidad de las vacunas (Chile, Perú, República Dominicana, y Brasil). En algunos casos, como Venezuela y Honduras, la disponibilidad no alcanza ni siquiera para el 40% de la población.

En la actualidad, dieciocho países de la región han iniciado las vacunaciones (solo Cuba y Haití no tienen reportes de personas vacunadas). La segunda condición es que estas vacunas sean administradas a un ritmo que permita alcanzar la meta de cobertura en 2021. En algunos países, como Uruguay, se está vacunando a un ritmo alto, pero deben completar la disponibilidad requerida. Sin embargo, en nueve países de América Latina (Bolivia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú, Nicaragua, y Venezuela), el ritmo de vacunación indica que lograrán la meta dentro de dos años (en el mejor de los casos).

Pero no es suficiente tener disponibilidad y un adecuado ritmo de vacunación. También es necesario, como lo ilustra la experiencia de Israel y Reino Unido, que se combine la rigurosidad de otras medidas de control con la gestión de las vacunaciones. Esto significa establecer un período de mayor control para que la inmunidad adquirida a través de las vacunaciones pueda tener el efecto deseado. Es por ello que, en Israel y Reino Unido, la rigurosidad del control fue aumentada poco después de iniciadas las vacunaciones (hasta alcanzar valores cercanos a 90 en el Índice de Rigurosidad). En América Latina, solo Perú, Honduras, y Colombia, han aumentado la rigurosidad de políticas después de iniciar las vacunaciones.

La combinación de insuficiente disponibilidad de vacunas, bajos ritmos de vacunaciones, y la falta de ajuste de la rigurosidad de las medidas de control, va a determinar la evolución de los programas de vacunaciones contra covid-19 en América Latina. Las evidencias al día de hoy indican que pocos países lograrán la meta de cobertura en 2021. Para que ello efectivamente ocurra se deberán incorporar cambios sustanciales en los tres factores mencionados. En caso contrario, seguirán aumentando los casos y muertes por covid-19, y se seguirán profundizado las inmensas brechas que la pandemia ha generado, y también aquellas brechas sociales y económicas que ha agravado.

Politemas, Tal Cual, 21 de abril de 2021

viernes, 16 de abril de 2021

¿Cómo se integra la vacunación en el control de la pandemia?

Las vacunas contra covid-19 constituyen las alternativas más efectivas para controlar la pandemia. Sin embargo, centrar las políticas de control solamente en las vacunas, y consecuentemente, descuidar otras medidas, puede más bien disminuir su impacto de corto plazo. En las últimas semanas ha llamado la atención, por ejemplo, que siendo Chile el país de América Latina con mayor éxito en alcanzar altos niveles de cobertura de vacunación anticovid-19, registre en la actualidad un aumento significativo en el número de casos y muertes. La comparación de algunos programas de vacunación puede dar pistas sobre las diferentes prácticas realizadas por los países. Se tomará como ejemplos los casos de Israel, Reino Unido, y Chile.

Israel inició las vacunaciones contra covid-19 el 20 de diciembre de 2020. En ese momento el número de casos de covid-19 era 290 por millón de habitantes. La tasa de mortalidad diaria por covid-19 era 1,65 muertes por millón de habitantes. En tres días Israel ya vacunaba diariamente al 0,4% de las personas. Esto significa que, a ese ritmo, la meta de vacunación se podría alcanzar en 250 días. Sin embargo, muy pronto Israel superó ese nivel. A la fecha, en Israel se ha administrado al menos una dosis de vacunas al 61% de la población. El número de casos diarios por millón de habitantes representa ahora el 10% de la cantidad que se registraba al comienzo de la vacunación. La tasa de mortalidad diaria se ha reducido en 55% en el mismo período.

Luego del inicio de las vacunaciones, Israel aumentó la rigurosidad de las medidas de control. Según el Índice de Rigurosidad de Políticas (IRP) elaborado por la Universidad de Oxford, Israel implementó mayores controles desde finales del año pasado, hasta el punto que el IRP pasó a 85 el 7 de enero (sobre una escala de 100), y luego a 87 el 31 de enero. Es decir que, en las primeras seis semanas de vacunaciones, más bien se intensificaron las otras medidas de control. Esta asociación de aplicación de vacunaciones a un porcentaje alto de la población, con el aumento de la rigurosidad de las medidas de control, puede explicar el éxito en las reducciones de casos y muertes.

El Reino Unido inició las vacunaciones el 4 de enero de este año. En ese momento el número de casos diarios de covid-19 era 810 por millón de habitantes, con una tasa de mortalidad de 9,11 muertes por millón de habitantes. En dos semanas se alcanzó a vacunar al 0,4% de la población. Actualmente, el número de casos diarios se ha reducido al 3% del valor que se registraba en el inicio de las vacunaciones. La mortalidad diaria se ha reducido al 5% de la tasa registrada al inicio. Casi el 40% de la población ha recibido al menos una dosis de vacunas anticovid-19.

Al igual que Israel, en el Reino Unido se implementaron medidas más estrictas de control desde el 5 de enero (al día siguiente del inicio de las vacunaciones). El IRP pasó de 80 a 88 en ese día, y se mantuvo en ese nivel hasta el 22 de febrero. Luego se redujo a 82 el 8 de marzo. Al 11 de abril, el IRP se mantenía en 76.

En Chile, las vacunaciones se iniciaron el 25 de diciembre de 2020. En esa fecha, el número de casos diarios de covid-19 por millón de habitantes era 109 (menor que Israel y Reino Unido). La tasa de mortalidad diaria era 2,29 muertes por millón de habitantes (mayor que la de Israel, y menor que la de Reino Unido). A diferencia de Israel y Reino Unido, en Chile se alcanzó el nivel de 0,4% de vacunaciones diarias en un período mayor (40 días). En el momento que se alcanza este nivel de vacunaciones, se había duplicado el número de casos diarios por millón de habitantes con respecto a la fecha de inicio.

También a diferencia de Israel y Reino Unido, en Chile la rigurosidad de las medidas de control se mantuvo en el mismo nivel (IRP = 79) entre el 25 de diciembre de 2020, y el 29 de marzo (fecha de la última medición). Como se ha señalado, el IRP alcanzó un máximo de 88 en Reino Unido, y 87 en Israel. Asumiendo que la eficacia de las vacunas utilizadas en los tres países es idéntica (para evitar muertes), es probable que las variaciones en la intensidad de las medidas de control sea uno de los factores que explique las diferencias de resultados en las vacunaciones. Las cifras más recientes indican que el número de casos diarios en Chile (por millón de habitantes) es casi cuatro veces superior al inicio de las vacunaciones. En el caso de la mortalidad diaria es tres veces superior. El efecto positivo de las vacunaciones es posible que esté relacionado con la reducción en el número de hospitalizaciones de las personas de mayor edad, quienes tienen también altos porcentajes de cobertura de vacunaciones.

Los resultados en Israel, Reino Unido, y Chile, indican que es fundamental que las vacunaciones se realicen con rapidez y en altos porcentajes diarios, y además que estén asociadas con adecuadas medidas de control como el distanciamiento social y el uso de mascarillas. La utilización de información regular y de buena calidad para la toma de decisiones es clave para controlar de la manera más efectiva, y con el menor impacto para la población. Las vacunaciones son importantes, pero deben formar parte de un conjunto de medidas. Controlar la pandemia es actuar efectivamente sobre esos múltiples factores.

Politemas, Tal Cual, 14 de abril de 2021

viernes, 9 de abril de 2021

Dificultades de la vacunación anticovid-19 en América Latina

Luego de transcurrido el primer trimestre de 2021, el panorama de las vacunaciones anticovid-19 en América Latina es especialmente preocupante. Son muy evidentes los grandes efectos que tendría no controlar la pandemia en los próximos meses. Las consecuencias en el bienestar social, económico, político, y emocional de los latinoamericanos ya han sido significativas. Imaginar la prolongación de esta situación por los próximos meses es muy desalentador.

Aplicar las vacunas anticovid-19 en el menor tiempo posible, y a la mayor cantidad de personas es, sin dudas, el principal reto de las políticas públicas de la región en la actualidad. No existe posibilidad de reducir las inmensas brechas de desarrollo de América Latina, sin controlar la pandemia de covid-19. Es prácticamente el lineamiento de políticas públicas más prioritario.

La evolución de la pandemia en las últimas semanas, no deja muchas dudas de que los casos se están multiplicando de manera significativa. Al 3 de abril, ocho países de la región registran más de una persona infectada por cada caso de covid-19 (Venezuela, Colombia, Uruguay, Argentina, Cuba, El Salvador, Chile, y Perú). El 35% de las muertes que se registran actualmente en el mundo por covid-19 provienen de América Latina.

A pesar de la gravedad de la prolongada crisis ocasionada por la pandemia, y de la posibilidad de contar con vacunas que conlleven a su control, la evolución de las vacunaciones dista mucho de lo deseable. Solo tres países de la región tienen disponibilidad de vacunas para cumplir con la meta requerida (Chile, Perú, y República Dominicana). En tres países no existen reportes sobre acuerdos para adquisición de vacunas (Cuba, Haití, y Nicaragua). En el resto de los países, la disponibilidad de vacunas varía desde 95% en Brasil (incluyendo lo previsto por el mecanismo COVAX), hasta países como El Salvador y Venezuela que tienen los porcentajes más bajos (35 y 38% respectivamente).

Si ya es preocupante que la gran mayoría de los países no tengan la disponibilidad requerida, lo es mucho más que las vacunas se estén administrando en bajas cantidades. A la fecha, solo dos países (Uruguay y Chile) tienen un ritmo de vacunación diaria (personas vacunadas por cada 100 personas) que indique que podrán cumplir con la meta requerida en 2021. Uruguay, sin embargo, deberá aumentar el 25% de la disponibilidad actual para lograr la meta de cobertura.

Las limitaciones de la gestión son evidentes en los casos de Perú y República Dominicana, en los cuales contar con la disponibilidad ha coincidido con la imposibilidad de mantener un ritmo estable de vacunaciones diarias.

Ocho países de la región (Bolivia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú, y Venezuela) no han alcanzado el 0,2% diario (por cada 100 personas) desde que comenzaron las vacunaciones. Esto significa que a ese ritmo pueden tardar más de 500 días, en el mejor de los casos, para alcanzar la cobertura. Otros países que han alcanzado el 0,2% no lo han podido mantener, como, por ejemplo, Panamá, y República Dominicana. En otros países (Argentina, Brasil, México, y Colombia), el ritmo de vacunación es superior a 0,2%, pero no suficiente como para cumplir la meta en 2021.

Establecer los acuerdos de adquisición de vacunas será cada vez más complicado en la medida que no exista un incremento en la producción de vacunas anticovid-19 a escala global. Al menos se deberían realizar los esfuerzos para alcanzar el 80% de disponibilidad en todos los países. En lo que respecta a la gestión, los sistemas de salud de la región deben aplicar mecanismos innovadores para cubrir la meta. Pero ello supone tener recursos (humanos, financieros, y logísticos) para implementar estas alternativas. Sería deseable contar con opciones de financiamiento de corto plazo, tanto en los propios países como en los organismos multilaterales.

En la situación actual, luce altamente prioritario que los gobiernos de la región pongan en marcha mecanismos audaces y expeditos para aumentar el ritmo de vacunaciones contra covid-19. De lo contrario, los efectos de dos años de pandemia en la región profundizarán el deterioro del bienestar de cientos de millones de latinoamericanos. Lamentablemente, el beneficio de la vacuna contra covid-19 no podría ser aplicado por las dificultades para contrarrestar estas grandes brechas institucionales. Es fundamental evitar a toda costa este escenario tan indeseable.

Politemas, Tal Cual, 7 de abril de 2021

viernes, 26 de marzo de 2021

Opciones de vacunas anticovid-19 en América Latina

Desde el inicio de la pandemia se hizo muy evidente que era prioritario producir vacunas que evitaran la propagación de covid-19. Los avances científicos de las décadas anteriores permitieron proponer alternativas de vacunas para someterlas a los estudios requeridos. Múltiples grupos de investigación, en alianza con empresas especializadas y otras organizaciones, iniciaron rápidamente la realización de estos estudios.

Para impulsar estas investigaciones también fue necesario contar con recursos de fuentes públicas y privadas. La gravedad de la pandemia, sin dudas, junto con la posibilidad de contar con conocimiento de gran utilidad, permitió que en pocos meses se lograran varias alternativas de vacunas seguras y eficaces. A la fecha, según el sitio web de seguimiento de la Universidad McGill, trece vacunas han sido aprobadas en muchos países, y 99 candidatas a vacunas se encuentran en diferentes fases de los estudios requeridos. Es de esperar que en la medida que avance el nivel de conocimiento científico, se podrá contar con mejores vacunas contra covid-19 en el futuro.

El extraordinario éxito que significa contar con vacunas tan seguras y efectivas, debe acompañarse con su aplicación en los sistemas de salud. Garantizar la cobertura universal de vacunas contra covid-19, se convierte en una de las tareas de políticas y gestión más relevante para los sistemas de salud a escala global. Conviene precisar cuáles son las características de las políticas que pueden influir más en la disponibilidad de las vacunas. La siguiente fase, esto es, la aplicación de las vacunas en los servicios de salud dependerá en gran parte de esa disponibilidad.

Dos factores son útiles para valorar el desempeño de los sistemas de salud en la garantía de disponibilidad de vacunas contra covid-19. El primero de ellos es la anticipación en lograr los acuerdos para el suministro de vacunas. En la medida que los gobiernos actúen con más celeridad, tendrán mayores posibilidades de alcanzar la disponibilidad deseada. El segundo factor es la diversidad de opciones de vacunas. Siendo que existe una gran demanda por estas vacunas en el mercado global, y que ellas varían en términos del número de dosis, mecanismo que utilizan para la inmunidad, población objetivo, y condiciones logísticas para la preservación y uso, lo ideal es que los países cuenten con la mayor diversidad de opciones.

En lo que respecta a la anticipación en la toma de decisiones, en América Latina se pueden distinguir tres tipos de países, de acuerdo con la información disponible en sitio web de la Universidad de Duke. El primer grupo está compuesto por los tres países que actuaron más rápido para concertar convenios de suministro de vacunas: Brasil, Ecuador, y México. El primer acuerdo fue realizado por Brasil el 6 de agosto de 2020. Ecuador y México establecieron los acuerdos en octubre de 2020. En el segundo grupo se encuentran los países que formalizaron estos acuerdos en los meses de noviembre y diciembre del año pasado (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Panamá, y Venezuela). El tercer grupo está compuesto por los países que aprobaron los acuerdos en los primeros meses de 2021 (Paraguay, Perú, y Uruguay).

La diversidad de opciones de vacunas se puede clasificar también en tres grupos. En el primer grupo están los países con mayor número de vacunas disponibles hasta la fecha: México (seis), Brasil (cinco), y Colombia (cinco). En un grupo intermedio están países con tres o cuatro vacunas disponibles (Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, y Perú). En el grupo con solo una o dos vacunas aprobadas, están los siguientes países: Costa Rica (dos), El Salvador (una), Panamá (una), Paraguay (una), Uruguay (dos), y Venezuela (una).

La combinación de anticipación, diversidad, y capacidad de compra, explica la disponibilidad actual de vacunas anticovid-19 en los países de la región. Solo tres países a la fecha alcanzan la disponibilidad total de vacunas (incluyendo lo previsto por el mecanismo COVAX): Chile, Perú, y República Dominicana. Estos tres países pudieron comprometer los recursos para las compras, incluso Perú que fue el último del grupo en establecer los acuerdos.

Los países con menos de 40% de disponibilidad de vacunas (El Salvador, y Venezuela), también tienen la menor diversidad de opciones de vacunas (solamente una). En consecuencia, para estos dos países, y probablemente también para Uruguay, Paraguay, y Costa Rica, aumentar significativamente la disponibilidad solo será posible si cuentan con un mayor número de vacunas.

Las dificultades que experimenta la aplicación de vacunas en la región, pueden estar asociadas con el rezago en los mecanismos de compra y suministro, y a las restricciones estructurales de los sistemas de salud. Si a ello se agrega que algunos países no tienen suficientes opciones de vacunas, expresión también de las restricciones de recursos, es evidente que deberán acometer cambios urgentes para acceder a mayor cantidad de vacunas y aplicarlas con celeridad. De lo contrario, alcanzar la meta de cobertura puede prolongarse por los próximos años.

Politemas, Tal Cual, 24 de marzo de 2021

jueves, 11 de marzo de 2021

Los modelos de vacunación anticovid-19 en América Latina

La prioridad de políticas públicas en América Latina en la actualidad es el control de la pandemia. Los efectos sufridos en la región, en término de casos y muertes, así como en el deterioro social y económico, han sido extraordinarios. La prolongación de esta situación en los próximos meses no puede sino complicar más las condiciones de vida de los latinoamericanos. Afortunadamente, la existencia de varias vacunas contra covid-19 debería facilitar el control de la pandemia en el menor tiempo posible.

La efectividad de la vacunación anticovid-19 es muy heterogénea en la región. Las condiciones estructurales, especialmente los niveles de protección financiera y la cobertura de servicios, pueden afectar el desempeño de la vacunación anticovid-19 en los sistemas de salud. Sin embargo, dada la especificidad de las actividades para la administración de vacunas, es posible que se puedan realizar con rapidez los ajustes requeridos en las políticas. Siendo que el objetivo central es alcanzar la cobertura en el menor tiempo posible, es prioritario realizar el seguimiento regular de las vacunaciones.

Dos factores son cruciales para lograr la cobertura de vacunación anticovid-19 en el menor tiempo posible. El primero de ellos es la disponibilidad de vacunas. Para ello los gobiernos deben concertar los acuerdos respectivos, tanto para las vacunas provenientes de las empresas productoras como para las obtenidas a través del mecanismo COVAX. La disponibilidad, a su vez, está determinada tanto por la anticipación de estos acuerdos, como en los procesos para el abastecimiento oportuno de vacunas. Es decir, para evitar el incumplimiento o retraso en el cronograma de suministro de vacunas.

El segundo factor es la capacidad de administrar vacunas. En aquellos países con mayor fortaleza y cobertura de los servicios de salud pública, se puede esperar que tendrán también mayor rapidez y efectividad en el cumplimiento de la meta. El número de vacunas administradas diariamente con respecto a 100 personas es un indicador adecuado para discriminar esta capacidad. Los países que se acerquen al 1% de vacunados diarios tienen mayor capacidad de gestión que aquellos con 0,1%, por ejemplo. El tiempo que les tome a los países alcanzar el tope previsto de este indicador, es también expresión de las capacidades institucionales de cada sistema de salud.

Si se combinan ambos factores (disponibilidad de vacunas, y capacidad de gestión), los veinte países de América Latina se pueden clasificar, al día de hoy, en cinco grupos. La composición de estos grupos puede variar en la medida que los sistemas de salud modifiquen la disponibilidad y las capacidades de gestión como resultado de las políticas implementadas. En otras palabras, esta clasificación debe considerarse dinámica. De hecho, todos los países deberían tomar decisiones que los acerquen a la máxima disponibilidad de vacunas, y a la máxima capacidad de gestión. Las brechas de disponibilidad y capacidad de gestión determinarán que algunos países tarden más tiempo en alcanzar la meta de cobertura.

El primer grupo está conformado por países con disponibilidad de vacunas para el total la población objetivo, y que registren al menos 0,5 vacunaciones diarias por cada 100 personas. En este momento solo Chile se encuentra en este grupo. Esto significa que Chile podría ser el primer país de la región en alcanzar la meta de cobertura, posiblemente para mediados de 2021. En consecuencia, los aspectos del control en los cuales se tendría que concentrar Chile serían alcanzar el máximo de cobertura anticovid-19 en toda la extensión del territorio, así como implementar medidas para la detección precoz de casos en poblaciones no vacunadas, y en viajeros que ingresen al país. Obviamente, también Chile estaría en posibilidad de enfrentar los retos de la post-pandemia en el sistema de salud con mayor rapidez.

En el segundo grupo se encuentran países con disponibilidad de vacunas para toda la población, pero que no han alcanzado al menos 0,5% de vacunaciones diarias. En este grupo se encuentran República Dominicana y Perú. República Dominicana cuenta con la disponibilidad total si se agrega el 20% de población que sería cubierta por el mecanismo COVAX. En el caso de Perú, la cobertura total se alcanza sin incluir el mecanismo COVAX. Sin embargo, la capacidad de gestión es muy diferente entre ambos países. Mientras República Dominicana tiene 0,43% de vacunaciones diarias, Perú tiene apenas 0,03%. De manera que el esfuerzo institucional que debe realizar Perú es mucho mayor, acentuado por la dispersión de la población y la extensión del territorio. Al ritmo actual, Perú puede tardar mucho más tiempo en alcanzar la cobertura requerida que Chile y República Dominicana.

El tercer grupo está compuesto por países que tienen disponibilidad de vacunas superior a 50% de la población (pero no llegan al 100%), y tienen un porcentaje de vacunaciones diarias menor a 0,5. En este grupo se encuentran ocho países que se pueden dividir a su vez en dos sub-grupos en función de la capacidad de gestión. En el primer sub-grupo están Uruguay y Panamá, los cuales tienen un porcentaje de vacunaciones diarias cerca de 0,3. El segundo sub-grupo está compuesto por México, Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica, y Bolivia, en los cuales el porcentaje diario no alcanza 0,2. Todos los países de este grupo deben mejorar para alcanzar la disponibilidad total, y aumentar el porcentaje diario de vacunaciones, siendo los del segundo sub-grupo los que deben realizar mayores esfuerzos institucionales.

En el cuarto grupo están países en los cuales la disponibilidad de vacunas no alcanza para el 50% de la población objetivo, y que tienen un porcentaje diario de vacunaciones entre 0,01y 0,03. Este grupo está compuesto por Ecuador, El Salvador, Guatemala, Paraguay, y Venezuela. Estos países tienen una mayor brecha con respecto a los grupos anteriores. Además, la información de vacunas administradas en estos países es muy irregular, y probablemente incompleta. En el quinto grupo se encuentra países en los cuales solo se conoce que tienen disponibilidad por el mecanismo de COVAX (20%), y que hasta la fecha no tienen reportes de vacunas diarias administradas. En este grupo se encuentran: Cuba, Haití, Honduras, y Nicaragua. Entre estos dos últimos grupos suman nueve países de la región. Es evidente a la fecha la gran brecha de disponibilidad y gestión que caracteriza a estos países.

De acuerdo con lo señalado, la desigualdad en la evolución de las vacunaciones anticovid-19 en América Latina es muy marcada. Pocos países están en capacidad en estos momentos de alcanzar la meta de cobertura anticovid-19 en 2021. Es fundamental que los gobiernos de la región tomen decisiones con prontitud para garantizar la disponibilidad total de vacunas, y el diseño e implementación de opciones de aplicación que superen las notables restricciones actuales. De lo contrario, la afectación de la pandemia se prolongará con su correspondiente impacto en casos, muertes, y deterioro social y económico.

Politemas, Tal Cual, 11 de marzo de 2021

viernes, 5 de marzo de 2021

¿En cuánto tiempo se logra la meta de vacunas anticovid-19?

La vacunación anticovid-19 se ha convertido en la acción pública más importante en todos los países. Hasta que no se logre la inmunidad requerida, no se podrá reestablecer la marcha cotidiana de las actividades sociales y económicas. Es por ello que la agenda se concentra fundamentalmente en las alternativas de vacunas, así como en la disponibilidad, pero también en los procesos que se deben cumplir para se apliquen a la población definida. Conviene precisar el tiempo requerido para lograr la cobertura. En la medida que se logre la meta con mayor rapidez, esto repercutirá en menor cantidad de casos y muertes, pero también menos posibilidades de que se produzcan mutaciones en el virus causante de covid-19.

Asumiendo que se cuenta con la disponibilidad de vacunas para cubrir la población requerida, se puede establecer el plazo ideal para la administración. Si cada día se vacuna al 1% de la población que requiere vacunas, entonces se requerirían 100 días para lograr la cobertura. Esto significaría poco más de tres meses. Por supuesto esto sería en condiciones muy estrictas, es decir, que se lograra desde el primer día el 1% de vacunaciones. Como todo nuevo proceso, lleva un tiempo de aprendizaje en los servicios de salud, de manera que se puede asumir que en los primeros días no se alcanzará este porcentaje. Dado que varias de las vacunas disponibles requieren la aplicación de dos dosis, en un período se deberá alcanzar al menos 2% diario para lograr la inmunización completa en cerca de 4 meses.

Hasta la fecha el país que ha logrado mayor cobertura en la vacunación anticovid-19 es Israel. Para el 28 de febrero, en Israel se había administrado al menos una dosis de vacuna a 93,5% de la población establecida. Las vacunaciones se iniciaron el 20 de diciembre de 2020, esto significa que en poco más de dos meses se ha alcanzado casi el 100% de la población. Al examinar el porcentaje de dosis diarias administradas, se aprecia que en la primera semana se vacunó diariamente menos del 1% de la población. Sin embargo, desde el 29 de diciembre pasado se ha vacunado más del 1% (con la excepción entre el 11 y 16 de enero). A finales de enero, se alcanzó más de 2% de vacunación. Es por ello que en Israel se puede lograr la meta en menos de 3 meses.

En América Latina, el país que tiene en la actualidad el mayor porcentaje de cobertura es Chile (17,58). Sin embargo, Chile no ha alcanzado el 1% en ningún día desde el 25 de diciembre de 2020 cuando se iniciaron las vacunaciones. Entre el 11 y 15 de febrero se registró el porcentaje más alto (entre 0,92 y 0,99). El 28 de febrero Chile registró 0,34% de vacunaciones diarias. Esto significa que, de mantener este porcentaje, Chile alcanzaría la cobertura requerida en 8 meses (a finales de octubre de 2020). Panamá es el segundo país de la región en porcentaje diario de vacunación anticovid-19 (0,23% en el 27 de febrero). Si mantiene ese porcentaje, alcanzar la vacunación requeriría 10 meses más. Obviamente, en estos dos países se puede disminuir el tiempo para lograr la cobertura, pero eso significaría aumentar las vacunaciones lo más cercano a 1% diario como mínimo.

En el resto de los países de América Latina que reportan datos de vacunaciones, al ritmo actual, el tiempo para alcanzar la cobertura será mucho mayor. Solo cuatro países de este grupo se acercan a 0,1% de porcentaje diario de vacunación (Costa Rica, Brasil, Argentina, y México). Eso significa que requerirían tres años para vacunar a la población requerida. En los otros países el período es todavía mayor.

Es muy probable que en las próximas semanas muchos de los países aprueben nuevas vacunas y realicen nuevas adquisiciones. Esto significaría que aumentarían la disponibilidad. Pero también resulta evidente que deberán realizar cambios operacionales sustantivos para alcanzar el 1% de vacunaciones diarias, que como se ha señalado, pareciera ser una meta bastante exigente, incluso en países con mayores fortalezas en los sistemas de salud. Al menos 0,5% de vacunaciones diarias debería ser una meta a alcanzar.

Dadas estas restricciones, en disponibilidad y capacidad de gestión, es bastante probable que los sistemas de salud de la región deberán dedicar probablemente la mayor parte del año 2021 a la atención de los efectos de covid-19 y a las vacunaciones requeridas. Todo lo cual repercutirá en que muchas áreas de servicios (tanto de enfermedades infecciosas como crónicas) no contarán con los recursos básicos, ni mucho menos para acometer nuevas actividades. Las dimensiones de la afectación de la salud de los latinoamericanos por la pandemia, parecen ser cada día más significativas.

Politemas, Tal Cual, 3 de marzo de 2021

viernes, 26 de febrero de 2021

La vacunación anticovid-19 en Chile

Alcanzar la cobertura requerida de vacunación anticovid-19 es el objetivo fundamental para controlar la pandemia en cada país. Siendo que todos los procesos para la gestión de esta vacunación están bajo la responsabilidad de los gobiernos, lograr el objetivo será el resultado directo de su desempeño. Al día de hoy, Chile es el país de América Latina que tiene más posibilidades de lograr la cobertura de vacunación anticovid-19 con mayor anticipación. Conviene identificar las prácticas que ha desarrollado Chile, de manera que puedan servir de referencia para otros países de América Latina.

Chile es uno de los países de la región que han sido más afectados por la pandemia. En la actualidad el número de casos diarios nuevos de covid-19 es 175 por millón de habitantes, solo superado por Brasil y Perú. La tasa de mortalidad por covid-19 en Chile es 1.000 defunciones por millón de habitantes, solo inferior a las de México, Perú, Panamá, Brasil, Colombia, y Argentina. Por otra parte, Chile ha sido abanderado en la realización de pruebas para el diagnóstico de covid-19. Es el país de la región con la mayor cantidad de pruebas diagnósticas por 1.000 habitantes durante toda la pandemia. También es el país que en la actualidad registra mayor cantidad de pruebas diagnósticas diarias por 1.000 habitantes.

El gobierno de Chile ha implementado en los últimos meses medidas relacionadas para garantizar la cobertura requerida de la vacunación anticovid-19. Estas medidas abarcan tres aspectos al menos: (1) garantizar la disponibilidad de las vacunas, (2) elaborar el plan de vacunación, y (3) administrar las vacunas en los términos establecidos.

Hasta la fecha, según sitio web de la Universidad McGill, en Chile se han aprobado tres vacunas anticovid-19: Pfizer/BioNTech (BNT162b2), Oxford/AstraZeneca (AZD1222), y Sinovac (Coronavac). Esta diversidad de opciones de vacunas aprobadas es de gran utilidad para atender distintos tipos de poblaciones, y contextos sociales y geográficos.

Para garantizar la disponibilidad de vacunas, de acuerdo con el sitio web de Duke University, Chile acordó las primeras adquisiciones el 9 de noviembre de 2020: 10 millones de dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech, y 60 millones de dosis de la vacuna de Sinovac. El 22 de diciembre se acordó la adquisición de 4 millones de dosis de la vacuna de Jannsen, y el 29 de diciembre 14,4 millones de dosis de la vacuna de Oxford/AstraZeneca. El total de dosis acordadas hasta la fecha es 88,4 millones, con lo cual se podrían vacunar 2,4 veces la población actual de Chile.

El Plan Nacional de Vacunación COVID-19 está detallado en el sitio web Yomevacuno. Se ha establecido que este plan cubre el período desde antes de iniciar las vacunaciones hasta que se logre la meta establecida. En el plan se incluyen las fases de adquisición, almacenamiento y distribución, hasta la inoculación, registro y seguimiento. Se indica también que la administración de las vacunas es gratuita, voluntaria y gradual. El Consejo Asesor de Vacunas e Inmunizaciones (CAVEI) del Ministerio de Salud es el encargado de definir los grupos objetivos y la prioridad de acceso a la vacuna.

En el sitio web señalado se encuentra información en tiempo real sobre: los sitios para administrar las vacunas, las poblaciones prioritarias, los grupos de personas que pueden vacunarse clasificadas por semanas, respuestas a las preguntas más frecuentes que pudieran tener los interesados, y los datos de las vacunas administradas.

La combinación de la anticipación en la adquisición de vacunas, la preparación integral del plan, así como su difusión de manera amplia, ha contribuido, sin dudas, a los logros alcanzados hasta la fecha por Chile. Por supuesto, es de especial significación la capacidad del sistema de salud en las funciones de salud pública. Es por ello que Chile registra a la fecha la mayor proporción de población que ha recibido al menos una dosis de vacuna anticovid-19 (15,12%) en América Latina. También tiene la mayor proporción de dosis diarias de vacuna anticovid-19 en la región (0,73 por cada 100 personas), siete veces más que los dos países que ocupan la siguiente posición (Brasil y Panamá). De continuar con este ritmo, Chile puede lograr la cobertura requerida en los próximos meses.

La experiencia de Chile demuestra que es factible lograr éxito en la vacunación anticovid-19. Obviamente, existen condiciones previas que deben tener todos los países, tales como la decisión política, en este caso de grandes posibilidades de alcanzar, y los recursos fiscales (que para adquirir vacunas anticovid-19 deberían estar garantizados). Luego de estas dos condiciones, se deben cumplir los procesos para adquirir vacunas, elaborar el plan con el mayor rigor, y administrar las vacunas sistemáticamente. El satisfactorio desempeño de Chile en estos aspectos podría ser referencia especial para los países de la región en el logro de la cobertura de vacunas anticovid-19 requerida. Es muy deseable que sea así.

Politemas, Tal Cual, 24 de febrero de 2021

viernes, 19 de febrero de 2021

Disponibilidad de vacunas anticovid-19 en América Latina

Luego de un año de pandemia, todos los países de América Latina con datos confiables, registran nuevos casos diarios de covid-19 (por millón de habitantes) superiores a los niveles de control. Los países que se habían acercado al control (Bolivia, Perú) ahora experimentan aumentos significativos (superiores a 100 nuevos casos diarios por millón/hab). La mejor alternativa es que los gobiernos de la región ejecuten las acciones necesarias para lograr la cobertura de vacunación anticovid-19 que genere el control permanente de la pandemia.

El Centro de Salud Global de la Universidad de Duke ha establecido un sitio web para el seguimiento de la pandemia en el que se encuentran datos útiles para analizar las decisiones de los gobiernos de América Latina sobre las adquisiciones de vacunas. Los primeros países que tomaron decisiones para la compra de vacunas el año pasado fueron Brasil (6 de agosto), y México (9 de septiembre). Se indica en este sitio web las fechas de los acuerdos entre los países y las empresas, así como las cantidades de dosis adquiridas.

De acuerdo con los datos más recientes (al 15 de febrero de 2021), se puede conocer el porcentaje de población que será cubierto en cada país si se reciben las vacunas en los lapsos previstos. Tomando esos datos se pueden diferenciar cuatro grupos de países con respecto a la disponibilidad de vacunas anticovid-19.

El primer grupo está constituido por países que tienen acuerdos de compras para cubrir una población superior a la oficialmente registrada. En este grupo se encuentran Chile y Perú. Chile tiene disponibilidad acordada para vacunar a más del doble de la población actual (exactamente, 244%). Perú podría vacunar el 111% de la población actual. Adicional a esta cobertura por compras a empresas productoras de vacunas, estos dos países también acceso a COVAX, el cual es un mecanismo de cooperación entre la Coalición para las Innovaciones en Preparación de Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). A través de este mecanismo se puede cubrir 20 % de la población de cada país. En consecuencia, en estos dos países la garantía de la cobertura de la vacuna dependerá fundamentalmente de la gestión del sistema de salud.

En el segundo grupo de países solo se encuentra República Dominicana. En este país se han realizado acuerdos para adquirir vacunas para cubrir al 83% de la población. Si a esta proporción se agrega lo previsto a través de COVAX, se lograría la cobertura completa de la población.

El tercer grupo está conformado por los países que han acordado compras de vacunas por una cantidad de dosis que no alcanzará para cubrir toda la población, incluso si se agregara el 20 % que provendría del COVAX. En este grupo se encuentran los siguientes países (se indica entre paréntesis el porcentaje de cobertura prevista): Argentina (52), Bolivia (33), Brasil (55), Colombia (50), Costa Rica (40), Ecuador (26), El Salvador (15), México (56), Panamá (35), Uruguay (53), y Venezuela (18). En México, agregando el 20% de COVAX, la máxima cobertura que se alcanzaría sería 76% de la población. En Venezuela, también agregando el 20% del COVAX, se alcanzaría una cobertura máxima de 38 %.

En el cuatro grupo están los países que según el sitio web señalado, no han acordado compras a empresas productoras de vacunas. Estos países son: Cuba, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, y Paraguay. Algunos de estos países podrían acordar comprar en las próximas semanas, o dependerán exclusivamente de COVAX y/o de acuerdos de cooperación bilaterales o multilaterales.

En la gran mayoría de los países de la región, alcanzar la cobertura requerida de vacuna anticovid-19, requerirá nuevos acuerdos de suministro en los próximos meses. De mantenerse la disponibilidad actual, es posible que al final del año solo tres países (Chile, Perú y República Dominicana) hayan vacunado una proporción de la población que permita el control adecuado de la pandemia. En este escenario, es evidente que en la mayoría de los países el registro de casos seguirá siendo significativo por el resto de 2021, y quizás también en 2022. Ojalá los gobiernos de la región logren garantizar la disponibilidad de vacunas con mayor celeridad que la estimada hasta la fecha.

Politemas, Tal Cual, 17 de febrero de 2021

viernes, 12 de febrero de 2021

Vacunar contra covid-19: desafío para gobiernos de América Latina

Al inicio de esta semana, según el sitio web desarrollado por la Universidad McGill de Canadá para el seguimiento de vacunas contra covid-19, las noticias son muy alentadoras con respecto al control de la pandemia. Según se indica en este sitio web, ya están aprobadas 11 vacunas anticovid-19 para ser administradas según las respectivas prioridades de los países. Tres de estas vacunas están aprobadas en cerca de 50 países. También se indica en el sitio web que existen otras 79 alternativas de vacunas y 208 estudios en curso para comprobar su seguridad y eficacia.

La gran disponibilidad de opciones de vacunas anticovid-19 es una demostración contundente del desarrollo científico global. En menos de un año se cuenta con alternativas efectivas para controlar una pandemia que ha tenido efectos tan devastadores. Solo con mencionar los 2,3 millones de fallecimientos por covid-19 hasta la fecha, se ilustran esos efectos.

Garantizada la disponibilidad de vacunas anticovid-19, la siguiente gran tarea es inmunizar a toda la población del mundo. Este debe ser el objetivo a escala global, por cuanto la persistencia de casos de covid-19 es un riesgo para todos, especialmente por las posibilidades de mutaciones que ya ha demostrado el virus causante de la enfermedad. Dadas las características de la gestión de vacunas, fundamentalmente en la esfera de responsabilidades del sector público, los gobiernos de los países son los actores claves para alcanzar este objetivo.

En la tarea de vacunar toda la población, países como el Reino Unido, Canadá, Israel, fueron los primeros en iniciar estos programas a finales del año pasado. Israel ha logrado un éxito sorprendente: para esta semana ya cuenta con 24,05% de la población completamente vacunada según el protocolo respectivo. Otros países, aunque cuentan con vacunas aprobadas, no han sido tan efectivos en alcanzar el nivel de cobertura de Israel.

La gran demanda por vacunas anticovid-19 ha significado que los países con más recursos para la compra, han conseguido abastecerse de grandes cantidades. Algunos de estos países han adquirido vacunas para cubrir varias veces al total de sus poblaciones. Se ha estimado que, si no existe un mecanismo de cooperación para adquirir las vacunas, solo se podrá evitar el 33% de las muertes por covid-19, mientras que si existe tal mecanismo se podría evitar 61% de las muertes.

Esta dinámica global tiene especiales efectos en América Latina. Ya se ha registrado que la región ha sido particularmente afectada por la pandemia, al tener a la fecha 30% de los fallecimientos globales. De hecho, en este momento la mayoría de los países continúan en la primera ola, con cifras de casos nuevos diarios de covid-19 muy superiores a los niveles de control experimentados en la Unión Europea. Todo esto se complica mucho más si se consideran las perspectivas señaladas por el FMI de que la recuperación del PIB per cápita a los niveles previos a la pandemia, se realizará en América Latina, al ritmo actual, en 2025.

El desafío de los gobiernos de la región es garantizar la inmunización de toda la población en un escenario global altamente competitivo. Hasta la fecha los resultados no son alentadores. Según el sitio web de la Universidad McGill, cinco países todavía no cuentan con ninguna vacuna aprobada (Cuba, Guatemala, Haití, Honduras, y Uruguay). Por otra parte, solo cinco países (Argentina, Costa Rica, Chile, México, y Brasil) registran datos en el sitio web Our World in Data sobre la cobertura de la población inmunizada hasta la fecha. El país con mayor porcentaje de cobertura es Argentina con 0,4% hasta el 7 de febrero de este año. El de Brasil es 0,01%. La brecha que se tiene con el porcentaje reportado por Israel (24,05%) es sencillamente abismal.

La pregunta es muy directa: al ritmo actual, ¿en cuánto tiempo los países de la región alcanzarán la cobertura de vacunación anticovid-19 que permita superar la pandemia? Con las alternativas de información disponible, cada ciudadano puede hacer seguimiento al cumplimiento de esta meta, prácticamente en tiempo real. También está bastante claro, al menos en estas primeras de cambio, que la brecha entre los países que logran inmunizar a grandes proporciones de población, y aquellos que lo hacen en proporciones muy pequeñas, se debe fundamentalmente a la calidad de las políticas públicas. Las sociedades deberían tomar en cuenta esta brecha de políticas públicas todos los días.

Politemas, Tal Cual, 10 de febrero de 2021