miércoles, 17 de agosto de 2016

La encrucijada de los líderes

Gobernar no es tarea fácil. La categoría de gobiernos exitosos no se asigna frecuentemente. Lograr el reconocimiento de la sociedad en la gestión del gobierno es exigente y complejo. De allí que es importante establecer cuáles son las condiciones para lograr el éxito en el ejercicio del gobierno.

Quizás sea útil examinar la experiencia de los países con mejor desempeño en el manejo de los gobiernos. Para extraer las lecciones que pueden ser de utilidad, especialmente en países como el nuestro. Uno de esos países es Estados Unidos. Aparte de la tradición republicana y apego constitucional, en Estados Unidos el funcionamiento del gobierno es, sin dudas, un tema de alta relevancia, dadas las repercusiones que tiene tanto en el ámbito interno como internacional.

Si algo distingue a la administración del gobierno de Estados Unidos, es la aplicación de rutinas institucionales, las cuales son modificadas en función de alcanzar mayor impacto en la toma de decisiones. Una de esas rutinas es la información que recibe el Presidente de los Estados Unidos sobre los temas de seguridad que pueden afectar decisiones en todos los países del mundo. Se conoce como PDB (por las siglas en inglés de “President´s Daily Brief”). Es un documento secreto elaborado para el uso del Presidente desde la administración Kennedy, y es presentado por el Director de Inteligencia. En el sitio web de la Casa Blanca, aparecen los días y horas de cada semana en que el PDB es presentado a la consideración del Presidente y de los altos funcionarios del gobierno. 

El PDB es considerado el documento con el más alto nivel de seguridad en el gobierno. A pesar de ello, existe también la disposición de que al ser seleccionados los candidatos presidenciales, reciban el PDB en los términos adecuados. De manera que prácticamente los grandes temas de la seguridad de los Estados Unidos empiezan a ser compartidos a tres actores: el Presidente y cada uno de los candidatos presidenciales en disputa por la Casa Blanca. 

En las últimas semanas, el Presidente Obama ha advertido al candidato Trump que debe actuar de manera responsable en el manejo de la información que le será suministrada. Ha señalado Obama que el uso de esos reportes es justamente para que el próximo Presidente tenga el conocimiento adecuado de los asuntos de Estado desde el primer día de su gestión. En otras palabras, la responsabilidad en el uso de la información es lo que determina la diferencia entre dos opciones: asumir la comprensión del gobierno o seguir pensando solamente en las elecciones. Es la encrucijada de los líderes políticos. Tomar la primera opción los acerca a gobernar exitosamente. La segunda los convierte en meros operadores políticos, no gobernantes.

Bien vale la pena tomar en cuenta la experiencia de los Estados Unidos en esta materia. Adaptado a nuestra realidad, significaría que todos los que aspiren a gobernar al país en los próximos tiempos deberían recibir y solicitar reportes diarios de los temas de seguridad y defensa, sobre la situación económica y social, sobre los aspectos internacionales, y así sucesivamente. Habría que indagar si esos “presidenciables” tienen el conocimiento y familiaridad con los grandes temas del Estado, y si ya tienen previstos a los miembros de su potencial gabinete. Además, deberían haber fijado un día semanal para revisar los problemas de los venezolanos y las políticas adecuadas para enfrentarlos. Habría que ver si han comprendido la dimensión de dirigir al Estado venezolano en las actuales circunstancias. Habría que ver si están pensando en ser estadistas. Habría que ver cuál ruta de la encrucijada están tomando.

Politemas, Tal Cual, 17 de agosto de 2016

Preguntas para ir a la Luna

La semana pasada se cumplieron 47 años de la llegada del hombre a la Luna. Se recuerda siempre ese día. Algo muy importante para los que tuvimos la oportunidad de vivirlo. Luego de casi medio siglo todavía se pueden conocer detalles que hacen más relevante ese acontecimiento.

Buscando ejemplos de visualizaciones, es decir, miradas ordenadas a lo que se puede tener en el futuro, acudí a Internet para obtener datos del gran proyecto de ir a la Luna. Llegué a un web en el cual se encuentran documentos ya de dominio público elaborados por los actores principales involucrados en esa decisión. En particular llama la atención un memo redactado por el presidente Kennedy el 20 de abril de 1961.

De acuerdo con los documentos disponibles, se puede inferir lo siguiente. El 12 de abril de 1961 se produjo el primer vuelo tripulado al espacio, por el cosmonauta soviético Yuri Gagarin. Duró 108 minutos, pero bastaron para que la noticia fuera considerada un éxito de grandes proporciones en la disputa por la supremacía espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Ha debido ser así porque los documentos indican que inmediatamente se reunieron en la Casa Blanca, por una semana, expertos espaciales para responder al éxito soviético. Como resultado de lo que consideró lo más relevante en esa semana de intercambios, el presidente Kennedy elaboró un memo de poco menos de una página de extensión dirigido al vice-presidente Johnson. En realidad el memo tiene cinco preguntas. La primera de ellas (la más larga, de seis líneas) indaga sobre las posibilidades que tenían los Estados Unidos de derrotar a los soviéticos en la carrera espacial. Pregunta Kennedy si ello sería posible colocando un laboratorio en el espacio, o realizando un viaje alrededor de la Luna, o a través de un cohete que llegue a la Luna, o más todavía un cohete tripulado que llegue a la Luna y regrese a la Tierra. Termina la pregunta señalando si existe otro medio en que los Estados Unidos puedan ganar. Así de simple.

Las siguientes preguntas de Kennedy plantean el tema de los costos involucrados. También se indica si se está trabajando las 24 horas del día en esas posibilidades, y de no estarlo hace el requerimiento para acelerar el paso. Más adelante pregunta por el tipo de combustible que puede ser adecuado. La pregunta final es: ¿estamos haciendo nuestro máximo esfuerzo? ¿estamos alcanzando resultados? Le pide a Johnson una respuesta a la brevedad.

La respuesta se produjo a la semana. Johnson reconoce que los Estados Unidos no están haciendo el esfuerzo máximo para alcanzar una posición de liderazgo en la carrera espacial. También indica el Vice-Presidente, que los Estados Unidos podrían circunnavegar la Luna o llevar a ella una nave tripulada en 1966 o 1967. El 25 de mayo de 1961, Kennedy acudió al Congreso en sesión conjunta para proponer el plan de alcanzar la Luna. Lo cierto del caso es que llevó dos años más de lo previsto, pero el éxito fue alcanzado el 20 de julio de 1969. 

El memo de Kennedy contiene las preguntas que guiaron los siguientes pasos. Demuestra también una tarea fundamental de los líderes políticos, cual es formular las preguntas adecuadas en los momentos adecuados. Y tener la vocación para incorporarse activamente en las respuestas que vayan surgiendo. También el memo demuestra que los líderes políticos no tienen que saber de todo, pero si deben ser capaces de establecer las premisas y convocar a los equipos calificados para alcanzar las metas de las sociedades. Después de 55 años de elaborado, el memo de Kennedy es una buena guía para los que aspiren a ser estadistas. Pero primero deben tener las preguntas.

Politemas, Tal Cual, 27 de julio de 2016

PPK ante los retos de Perú

La próxima semana, el jueves 28 de julio, se producirá el cambio de gobierno en Perú. Será la toma de posesión del quinto presidente peruano después de la renuncia de Fujimori en 2000. Desde esa fecha, el cambio experimentado por Perú ha sido extraordinario. Todos los años han sido de crecimiento económico, el clima político es diferente, los avances sociales se pueden apreciar de manera evidente.

Una corta estancia para actividades académicas en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) ha sido de gran utilidad para apreciar la actual coyuntura peruana, en pleno clima de transición de gobierno. Todo comienza con una experiencia muy poco frecuente para los venezolanos. La llegada a casi media noche al aeropuerto se hace sin mayores angustias. El costo del servicio de taxi al hotel es el mismo de octubre pasado. Pero también es el mismo que en 2014. La verdad es que no recuerdo cuándo fue diferente, después de ir casi todos los años desde 2003. La inflación está completamente controlada. En el año 2015 la tasa de inflación fue 3,5%. La tasa de inflación de los últimos 12 meses ha sido 3,34%. En el sitio web del Banco Central de Reserva del Perú se indica que la inflación del mes de junio de 2016 fue 0,21% y que la acumulada del año es 1,78%. Hay que destacar que se consigue la inflación de junio cuando estamos a mitad de julio. Impensable en Venezuela. 

La economía ha crecido de manera ininterrumpida en los últimos 82 meses según anunciaron la semana pasada las autoridades. En mayo de este año (último mes con información disponible), la economía creció 4,8%. Los venezolanos sabemos la diferencia: tenemos casi tres años en recesión. Tampoco se aprecian colas para comprar productos. De ningún tipo. Se percibe actividad en las calles, un dinamismo total. Pasear por el campus de la Universidad en encontrarse con edificios nuevos. En otras universidades también se construyen edificios y se amplían otros. 

Muchas cosas están funcionando en Perú, una de las economías más atractivas hoy en día en América Latina. La reunión del FMI y del Banco Mundial hace pocos meses en Lima fue una demostración del aprecio internacional que se tiene por el país. Por ello la toma de posesión de Pedro Pablo Kuczynski (PPK como lo conoce todo el mundo) es un acontecimiento de gran relevancia. Después de una victoria por estrecho margen se dispone a gobernar. 

Muchos retos esperan a la nueva gestión. El primero de ellos, político. Se trata de conciliar con un congreso en el cual el partido de gobierno no tendrá la mayoría. Se requerirá mucho diálogo y concertación. El nuevo Presidente sabe de eso, tiene experiencia de gobierno y en otros ámbitos, en los cuales ha tenido que desarrollar la capacidad de fraguar acuerdos. Un segundo gran reto es social. En el intercambio con los estudiantes de postgrado en el curso que dicto, aprendí, por ejemplo, que la anemia ferropénica afecta a casi la mitad de los niños entre 6 y 36 meses, que les preocupa mucho el aumento de la violencia, aún en la apacible Trujillo, que una gran proporción de la población no termina el bachillerato. Al igual que muchos gobiernos, el de PPK deberá identificar mejor los problemas sociales y atinar con políticas más adecuadas. 

Y el tercer reto tiene que ver con la capacidad de Perú de alcanzar mayores niveles de diversificación productiva. Está disminuyendo la actividad manufacturera y la inversión en ciencia, tecnología e innovación es muy baja para las necesidades de desarrollo del país. Ojalá que PPK y su gobierno avancen para enfrentar con acierto estos retos. En el resto de la Región nos podremos beneficiar también de esas lecciones.

Politemas, Tal Cual, 20 de julio de 2016

Brexit: lecciones para líderes

La aprobación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea ha traído conmoción e incertidumbre en todo el mundo. Algunos expertos han señalado que ha sido la decisión con mayor impacto global desde la II Guerra Mundial. Lo cierto del caso es que pocos días después de la votación, se ha producido un trastorno de grandes proporciones en la política del Reino Unido: renuncia del Primer Ministro, retiro de candidatos a sucederle, propuestas de independencia de Escocia, y pare de contar.

Se ha señalado que un rasgo fundamental de estos acontecimientos, ha sido que la decisión popular fue a contravía de las evidencias reunidas por instancias técnicas, académicas, nacionales e internacionales. Tales análisis indicaban que el mejor escenario para el Reino Unido era la permanencia en la Unión Europea. De hecho, la gran mayoría de los representantes en el Parlamento eran partidarios de la permanencia.

Lo anterior nos lleva a explorar las razones por las cuales tales evidencias, y su manejo por el liderazgo político, fueron desechadas en la práctica por los votantes. Vale la pena analizar esa secuencia, por las consecuencias que puede tener en nuestro contexto. Un primer aspecto es la interpretación que hicieron los líderes políticos. Por un lado están los partidarios del Brexit. Es obvio, que tales evidencias contradecían su posición, y ante ellas el argumento fue llamar a votar a favor del Brexit. Los acontecimientos posteriores dejaron claro que muchas veces señalaron argumentos que no tenían fundamento, o hicieron ofrecimientos que después tuvieron que desechar por inviables. Puede decirse que antepusieron ideas preconcebidas a las presentadas.

En el lado de los favorables a la permanencia, la queja de muchos votantes fue que no supieron explicar sus argumentos y que en la transmisión de ese mensaje más bien crearon incertidumbre y rechazo. Lo cual lleva a la pregunta si efectivamente comprendieron los argumentos. Y si hubiera sido así, es claro que no tuvieron las suficientes habilidades para explicarlos. 

Lo anterior ilustra que la tarea de los líderes políticos se ha vuelto mucho más compleja. Las nuevas modalidades de información no se reflejan necesariamente en que los ciudadanos se apropien de los contenidos. Los líderes deben, en primer lugar, comprender en profundidad los problemas y temas que afectan a sus países. Luego de ello deben tener las habilidades para extraer las evidencias disponibles, muchas veces elaboradas por instituciones especializadas, y utilizarlas con el suficiente detalle para afinar los argumentos. Por supuesto, esto supone que los líderes cuenten con equipos técnicos dedicados a ayudarlos en esa tarea. Es, sin embargo, tarea del líder formular las preguntas centrales para la elaboración de tales argumentos.

Las limitaciones en los procesos descritos, pueden explicar que en nuestro contexto actual no predomina la explicación y las argumentaciones, realizadas por parte de los líderes políticos, sobre temas cruciales tales como: el efecto directo del estatismo en la escasez y el desabastecimiento, la importancia de la colaboración entre el sector público y el privado, la relevancia de tener una baja tasa de inflación y una alta de crecimiento económico, los retos de la sociedad del conocimiento y de la IV Revolución Industrial, solo por decir algunos. Las transformaciones del país requieren líderes competentes para explicar los mejores argumentos que se deben construir.

Politemas, Tal Cual, 6 de julio de 2016

miércoles, 22 de junio de 2016

Sin caretas

El Consejo Nacional Electoral ha dejado ante el mundo todas las evidencias de que muy poco le interesa guardar las mínimas apariencias. En las últimas semanas, a ritmo incesante, la mayoría del CNE ha pulverizado letra a letra el artículo 294 de la Constitución. Tanto en Venezuela como en todos los ámbitos internacionales, la señal es muy evidente: estamos en presencia de un poder público totalmente plegado al Poder Ejecutivo, sin mayores tapujos, dócil y obediente.

El artículo 294 de la Constitución dice lo siguiente: “Los órganos del Poder Electoral se rigen por los principios de independencia orgánica, autonomía funcional y presupuestaria, despartidización de los organismos electorales, imparcialidad y participación ciudadana, descentralización de la administración electoral, transparencia, y celeridad del acto de votación y escrutinios”. 

Con el proceso de solicitud de realización del referendo revocatorio del Presidente de la República, la mayoría del CNE ha demostrado que ninguno de los conceptos anteriores puede adjudicarse a su gestión. El CNE no tiene independencia orgánica porque actúa como ente defensor del gobierno. Antes que responder a las exigencias de participación democrática, según lo establecido en el texto constitucional, el CNE justamente crea los mayores inconvenientes para que se exprese la decisión de los venezolanos. La reglamentación de un proceso relativamente sencillo ha servido de pretexto para colocar todas las trabas posibles.

Tampoco es autónomo el CNE cuando la mayoría que lo maneja da muestras de seguir, prácticamente al pie de la letra, las indicaciones de sectores del gobierno y del partido de gobierno. Ninguna posición o palabra que señale un mínimo de independencia, de criterio propio. La despartidización, al contrario de lo establecido en la Constitución, está completamente desaparecida. Tampoco se encuentra la imparcialidad y el estímulo de la participación ciudadana. Decisiones que deben tomar en cuenta las diferencias estadales y municipales son completamente descartadas. Procedimientos que pudieran ser expeditos son retrasados sin miramientos. Solo hay que citar en este aspecto que las validaciones tienen que esperar más de 20 días para ser confirmadas.

Es bastante contundente que lo que menos interesa a la mayoría del CNE es garantizar que los venezolanos tomen decisiones ejerciendo el sufragio. Se trata más bien de prolongar, a través de todos los medios, la permanencia de este gobierno que a todas luces ya no puede más. Que ha complicado en grado superlativo la vida de los venezolanos. Que no tiene ninguna solución para los problemas, los cuales son más bien su creación. La mayoría del CNE actúa como recurso de contención para perpetuar el monumental fracaso de esta gestión. Pero tal mayoría circunstancial ha encontrado una gran disposición de los venezolanos para transformar al país. Se han quedado sin caretas y sin argumentos.

Politemas, Tal Cual, 22 de junio de 2016

El origen de la destrucción

El shock avanza en Venezuela. Las dificultades para conseguir alimentos y medicamentos aumentan todos los días. Las familias deben realizar mayores sacrificios, en términos de tiempo y angustias, muchas veces sin ninguna recompensa. Hacer una cola por largas horas, ya no es garantía de conseguir los bienes básicos. La economía venezolana está en una fase aguda de destrucción. Las consecuencias en la vida cotidiana de los venezolanos se observan hoy, pero se han generado desde hace más de una década. Lo que se constata es la conclusión de una ruta tomada por la convicción de que el desarrollo se lograba con un Estado inmenso, todopoderoso, al amparo de la renta petrolera. Los resultados indican la dimensión de ese fracaso.

Es importante precisar el origen concreto de esa destrucción. El momento exacto en que se empezó a gestar todo este monumental desastre económico. Y eso lo sabemos. Fue en la etapa en que comenzó la agresión sistemática contra las empresas privadas. Con su manifestación en la ola de expropiaciones a mediados de la década pasada. Bajo la premisa de que todo debía estar en el control del Estado, se procedió a expropiar empresas en las siguientes áreas de producción: alimentos, agroindustria, banca, construcción, comercio, telecomunicaciones, metalurgia, turismo, petróleo, gas, transporte, papel, textil, y pare de contar. Más de mil empresas fueron expropiadas entre 2005-2011, aunque no existe todavía un recuento completo. 

El impacto de estas expropiaciones, por supuesto, no fue inmediato. Construir una empresa lleva tiempo, y transferir sus activos y tomar su control no es una tarea rápida. Se trata de procesos complejos, equipos humanos, tecnologías asociadas, en fin, toda la dinámica de creación de valor. De un día para otro, equipos humanos y técnicos debieron ser sustituidos. La modificación de los incentivos, esto es, que ahora todo estuviera controlado, sin mecanismos para el ajuste de precios y costos, trajo como consecuencia la pérdida de la dinámica productiva. Tal proceso dejado a su evolución en estos años, ha conducido al desmantelamiento de la capacidad productiva en esas empresas, y en todo el aparato económico del país. Lo que comenzó como una concepción fundamentada en prejuicios ideológicos y en un profundo desconocimiento de las tendencias modernas del desarrollo, ha terminado en uno de los desastres gerenciales y de políticas de mayor drama en el Siglo XXI. 

La lección fundamental que se deriva de todo esto, es que el actual gobierno (desde 1999) no tiene ni la visión ni las competencias para detener este desastre e impulsar el país en otra dirección. De allí que sea central para el futuro de los venezolanos, que el gobierno sea sustituido a la brevedad por los canales establecidos en la Constitución. Y también debe quedar en la agenda de transformaciones, los mecanismos necesarios para garantizar los derechos de propiedad que fueron conculcados, expresados en pagos no realizados y todo tipo de daños asociados. Y finalmente, que los cambios que deben realizarse incorporen las modalidades de transferencia de estas propiedades públicas a sectores con la competencia y dinamismo para aumentar sustancialmente su productividad. Ojalá con la esperanza de que sea un aprendizaje perdurable.

Politemas, Tal Cual, 8 de junio de 2016

Incompetencia sin límites

Ya avanzado el Siglo XXI es inaceptable que no estén disponibles para todas las personas las tecnologías más sencillas. Por ejemplo, desde hace siglos se dispone de inmunizaciones que se han ido perfeccionando con los avances de la ciencia. Puede decirse que las inmunizaciones están entre los avances científicos de mayor impacto en la vida de niños y familias. Basta con la administración de las vacunas disponibles para que los niños y adultos no contraigan o minimicen los efectos de algunas enfermedades. Desde la polio, pasando por la tosferina, tétanos, tuberculosis, hasta la fiebre amarilla y la hepatitis, solo por nombrar algunas. 

Las inmunizaciones pueden estar entre las intervenciones más costo-efectivas en la historia de la humanidad. De manera que se podría esperar que todos los niños y adultos reciban ese beneficio. Para ello se requiere la disponibilidad de vacunas, así como el personal entrenado y los medios de preservación adecuada. Con esas condiciones, una cobertura de 100% sería muy fácil de lograr. En América Latina, por ejemplo, según datos de la Organización Panamericana de la Salud para 2014, el 100% de los niños de Argentina y Nicaragua recibe la inmunización contra la tuberculosis. En el caso de antipolio y triple, la cobertura de 100% se obtuvo en Cuba y Nicaragua. En el caso de sarampión, la cobertura es 100% en Cuba, Nicaragua y Brasil. Con lo cual queda bastante claro que no se trata de una meta inalcanzable, especialmente porque muchos países superan coberturas de 95%.

El sistema de salud de Venezuela, al igual que en otras áreas de servicios, tiene un desempeño muy por debajo de lo requerido en las inmunizaciones. La cobertura más alta se observa en la inmunización contra tuberculosis (95%). En la vacunación contra sarampión, la cobertura es 89%, por debajo del porcentaje promedio de América Latina y el Caribe (91%). Países como Argentina, El Salvador, Chile, Costa Rica, tienen coberturas superiores al 95%.

El peor desempeño de Venezuela se obtiene en las inmunizaciones contra polio y triple. La cobertura de polio es 79%, superando solamente a Guatemala, Paraguay, Haití y Perú. En el caso de triple, la cobertura es 78%, mayor solamente que la de Haití, Guatemala, y Paraguay. De manera que se puede concluir que el sistema de salud de Venezuela está entre los peores de la Región en una de los servicios de mayor impacto y de menor complejidad en su operación. Puede decirse que no hay manera de ser más incompetente. Especialmente porque los países que tienen menor desempeño no han tenido ni por asomo los recursos de Venezuela. 

La muestra que representa la cobertura de inmunizaciones, se extiende a otras áreas de servicios. Cuando agregamos mayor dificultad, sea porque las soluciones son más complejas o porque la cobertura es más difícil, el desempeño del sistema de salud de Venezuela es todavía más bajo. Podríamos decir que tomando en cuenta los recursos administrados, no hay peor sistema de salud en la Región. Incompetencia sin límites.

Politemas, Tal Cual, 18 de mayo de 2016

Salud en picada

El deterioro de las condiciones sociales es marcado y sistemático. No puede ser de otra manera. Una economía en el tercer año seguido de recesión, con la inflación más alta del mundo por cuarto año en fila, solo puede tener consecuencias negativas para los servicios sociales. Y esto es justamente lo que está sucediendo. El efecto de la crisis es absoluto, especialmente en aquellas áreas de máxima prioridad para la conservación y protección de las condiciones de las personas, como son la nutrición, la educación y la salud.

Una caída de las magnitudes señaladas afecta con especial intensidad a la inversión pública. Ya sabemos que los servicios sociales requieren cantidades significativas de recursos, al igual que los procesos que garanticen la mayor calidad. Para estimar las consecuencias actuales de la crisis económica en la salud, deberíamos contar con la información básica. Sin embargo, las fuentes oficiales no están disponibles. El último año con información de mortalidad es 2012. El registro de los casos de las enfermedades notificables no está disponible desde mediados del año pasado (casi 10 meses de retraso). Tampoco se dispone de registros del desempeño de los servicios, y mucho menos de las condiciones de salud exploradas por encuestas de hogares.

A pesar de lo anterior, es posible plantear algunas tendencias en la evolución de algunos indicadores. Si la tasa de mortalidad infantil estaba prácticamente estancada en 2012, lo más probable es que la caída de la inversión pública repercuta en la atención de los niños, especialmente aquellos que han nacido en condiciones adversas tales como no tener adecuado control prenatal o atención del parto de calidad. Esto puede significar un aumento de la brecha con respecto a los países de la Región. En el caso de la mortalidad materna, el deterioro es aún mayor. La razón de mortalidad materna ha retrocedido a la cifra de 1975. Las coberturas de inmunizaciones como el sarampión, triple, polio, se encuentran entre las más bajas de América. Si a ello sumamos las distintas epidemias que afectan al país, todas ellas con los peores récords históricos, es bastante evidente que en lo que se refiere a las actividades de prevención y control el país atraviesa una crisis de grandes proporciones.

El desempeño del sistema de salud se agrava al considerar la atención de las enfermedades crónicas. Más de dos tercios de las personas con hipertensión arterial o diabetes, no saben que tienen la enfermedad. Y muchos de los que están diagnosticados no pueden adquirir los medicamentos esenciales para el control. Más de la mitad de la población no cuenta con cobertura de seguros, y el gasto del gobierno es uno de los más bajos de América (sólo superando a Guatemala y Haití). De hecho, Venezuela tiene el gasto de bolsillo más grande de América, con lo cual queda en evidencia la privatización del financiamiento de la salud de mayor proporción en la Región en lo que va del Siglo XXI.

El escenario hiperinflacionario que confronta el país no hará sino complicar más lo señalado. Cada día que pase sin las medidas adecuadas para que el país pueda avanzar por una notable transformación económica, no hace sino agravar la situación. La salud de los venezolanos está en las peores condiciones. Los resultados de esta larga gestión son evidentes. Suficiente motivo para cesar por los medios constitucionales disponibles a la peor gestión de gobierno en la historia del país.

Politemas, Tal Cual, 11 de mayo de 2016

La inflación destruye gobiernos

El actual gobierno ha decidido que su forma de encarar el riesgo de hiperinflación, es simplemente evadiendo la realidad. No habla de eso. Y mucho menos informa sobre la evolución de los precios. El BCV, incumpliendo las funciones que la Constitución le asigna explícitamente, tampoco reporta los datos requeridos. Lo que sabemos sobre este aspecto, se debe a las informaciones que suministran los medios, sea por estudios especiales, opiniones de expertos, o por los reportes de los ciudadanos cuando compran los bienes. Por todas estas fuentes, la situación de plena aceleración de precios, en un contexto de escasez creciente, es la nota permanente.

La actitud del gobierno es sencillamente esperar el milagro. Esto es, que aumenten los precios del petróleo y continuar agravando los enormes desequilibrios de la economía venezolana. Llamar a eso una política irresponsable, es lo menos que se puede hacer. El gobierno espera que con esa creencia pueda pasar esta terrible circunstancia.

La inflación descontrolada es sinónimo de destrucción. Aniquila el ingreso de las familias, las inversiones de las empresas, estimula la migración de amplias franjas de la población, quebranta los mecanismos de intercambio económico. Todo ello se traduce en reducción del bienestar de personas y familias.

También los gobiernos que generan las inflaciones descontroladas la pasan muy mal. Hasta el punto que también son llevados por la ola de destrucción que crean. En América Latina los siguientes países han experimentado episodios de hiperinflación: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Nicaragua, Perú. En todas ellas, los gobiernos que las generaron terminaron siempre desplazados. Veamos. 

La hiperinflación de Chile se produjo en el mes de octubre de 1973, poco después del golpe de estado contra Salvador Allende. Sin embargo, la raíz de la hiperinflación se produjo en el gobierno de la Unidad Popular a través de las estatizaciones y controles. Dentro de las causas del golpe de estado estuvo indudablemente el clima de caos económico que predominaba en ese país. En Bolivia, la hiperinflación obligó a renunciar a Hernán Siles Suazo, adelantando un año las elecciones que permitieron la entrada del gobierno de Paz Estenssoro para implementar las medidas que terminaron controlando la hiperinflación. En Argentina la hiperinflación condicionó sin duda que el mandato de Alfonsín fuera recortado para dar la oportunidad a otro gobierno. La hiperinflación en Perú, la cual llegó a su tope en el último año del primer gobierno de Alan García, estuvo dentro de los factores que dieron entrada a Fujimori en la política de ese país y la aplicación del denominado “Fujishock” en el primer mes de su gobierno. La extrema dimensión de la hiperinflación en Nicaragua sin duda fue un factor clave en la elección de Violeta Chamorro en 1990 y el final del gobierno sandinista. Brasil, con la más larga etapa de inflación por encima de 100% en la Región, experimentó también inestabilidad política, incluida la destitución de un presidente, hasta la entrada del gobierno de Cardoso para enfrentar con éxito la hiperinflación.

El gobierno de la Venezuela actual ya sufre el gran deterioro que resulta de su incompetencia para el manejo económico. Estamos en el tercer año seguido sin crecimiento económico, y en el cuarto año seguido con la inflación más alta del mundo. Y para remate, ante el riesgo de hiperinflación, como ha señalado el FMI. No debe extrañar entonces que en pocas horas se hayan obtenido millones de firmas para cesar este gobierno en el marco de la Constitución.

Politemas, Tal Cual, 4 de mayo de 2016

domingo, 1 de mayo de 2016

El daño a evitar

Cada día que pasa se complica más la situación general en el país. Venezuela padece en este momento la confluencia de tres shocks: político, económico y social. Nunca antes los venezolanos habíamos estado expuestos a una circunstancia de esta naturaleza. Es muy claro que el actual gobierno no tiene la visión ni las competencias para acertar con las políticas que incorporen los correctivos necesarios. Cada día que pase sin que se tomen medidas, hace más complicado la implementación de las soluciones y aumenta la complejidad de los efectos. 

Es prioritario, entonces, explorar lo que ha pasado en otros países, para aprender de esas situaciones y estimar los efectos previsibles. Lo cual es otra manera de ilustrar la necesidad de actuar con celeridad. El riesgo de hiperinflación de Venezuela ya está en todos los corrillos políticos y técnicos, dentro y fuera del país. De manera que no hace mucho bien tratar de ocultar esa posibilidad. 

La hiperinflación ha sido experimentada en los siguientes países de América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Nicaragua y Perú (aplicando el criterio de aumento de precios igual o superior a 50% mensual). Solo en los casos de Brasil, Bolivia, y Perú, están disponibles los datos para analizar el efecto de esos procesos en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos. 

La hiperinflación de Brasil ocurrió entre finales de 1989 y principios de 1990. Sin embargo, la tasa de inflación de Brasil fue superior a 100% anual desde 1981 hasta 1994. A pesar de ello, debido a que la economía tuvo crecimiento económico positivo en ese período, y a que la magnitud de la tasa de inflación no fue tan alta (comparada con los casos de Bolivia y Perú), en Brasil la reducción del poder adquisitivo (expresados en poder de compra en dólares internacionales) fue 1% (entre 1989 y 1990).

En los casos de Bolivia y Perú, la intensidad de la hiperinflación fue muy grande y en períodos relativamente más cortos. En Bolivia la reducción del poder adquisitivo per cápita entre 1981 y 1986 fue 4,3%. En Perú se produjo una reducción mucho mayor (19,3%) entre 1987 y 1991. Esta reducción es la mayor reportada en los países con hiperinflación y datos disponibles en América Latina.

En Venezuela, de acuerdo con las estimaciones del FMI, incluyendo los años con tasas de inflación mayores a 100%, entre 2015 y 2018, la reducción del poder adquisitivo per cápita estimado podría llegar a ser 20,3%, esto es, el mayor empobrecimiento en procesos hiperinflacionarios en América Latina. Este es el daño que hay que evitar. 

Para impedir este daño a los venezolanos se requiere una transformación sustantiva del país. Y ello pasa, en primer lugar, por la sustitución del actual gobierno de acuerdo con los procedimientos establecidos en la Constitución. No hay ninguna duda de que con el actual gobierno solo podemos esperar más destrucción. Los cambios requeridos pasan por desarrollar un Estado funcional y un mercado funcional. Es la tarea de los tiempos.

Politemas, Tal Cual, 27 de abril de 2016